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Malpensador · malpensador.com

ReflexiónInteligencia artificial7 min de lectura

OpenClaw vs. Hermes: dos formas de usar IA

Ambos convierten modelos en agentes capaces de actuar, pero parten de ideas distintas sobre canales, memoria y automatización.

Redacción Malpensador

Fuente: OpenClaw y Hermes Agent, documentación oficial

Open claw o Hermes

OpenClaw y Hermes pertenecen a una categoría distinta de ChatGPT, Claude o Gemini. No son modelos de lenguaje: son plataformas que conectan modelos con herramientas, memoria, canales de mensajería y tareas que pueden ejecutarse en un computador.

La comparación importa porque ambos prometen convertir una conversación en acciones. Pero sus prioridades no son idénticas: OpenClaw se organiza alrededor de un Gateway que conecta canales, dispositivos y agentes; Hermes Agent, creado por Nous Research, se presenta como un agente personal que aprende, conserva memoria y puede vivir en distintos entornos.

Dos puertas de entrada

OpenClaw funciona como una central de operaciones. Su Gateway mantiene las conexiones con WhatsApp, Telegram, Slack, Discord y otros canales, mientras que una interfaz web, una aplicación o la línea de comandos pueden enviarle instrucciones. La documentación del proyecto describe un único Gateway como dueño de las superficies de mensajería, las sesiones y la conexión con nodos como teléfonos u otros dispositivos.

La idea central es que el usuario no tenga que abrir una herramienta distinta para cada tarea. Desde el chat puede pedir una búsqueda, consultar archivos, usar una habilidad, interactuar con un servicio o coordinar varios agentes. Esa arquitectura hace que OpenClaw se parezca más a una capa de integración para la vida digital que a un simple chatbot.

Hermes toma otra ruta. Nous Research lo ofrece como aplicación de escritorio para macOS y Windows, además de una experiencia de terminal. Su sitio oficial destaca memoria persistente, generación de habilidades, subagentes, automatización programada, búsqueda web, automatización del navegador y varios entornos de aislamiento. También puede conectarse con Telegram, Discord, Slack, WhatsApp, Signal, correo electrónico y la línea de comandos.

Lo que comparten

Los dos sistemas pueden usar distintos modelos y herramientas, conservar información entre sesiones y dividir trabajos entre agentes especializados. En ambos casos, la promesa no es solamente responder: consiste en investigar, ejecutar pasos y dejar procesos preparados para continuar.

También comparten una tensión importante. La instalación local da más control sobre los datos y la configuración, pero no convierte automáticamente al agente en seguro. Si puede leer archivos, navegar, enviar mensajes o ejecutar comandos, un error del modelo o una instrucción mal interpretada puede tener consecuencias reales. Los permisos, el aislamiento y la supervisión siguen siendo decisivos.

La diferencia no es un ranking

OpenClaw puede resultar más natural para quien quiere una puerta de entrada basada en canales: hablar con el agente desde WhatsApp, Telegram u otras superficies, conectar dispositivos y administrar varias sesiones desde un Gateway. Su diseño también favorece escenarios con múltiples agentes, automatizaciones y una red de herramientas.

Hermes puede atraer más a quien piensa primero en un agente personal de escritorio o terminal, con memoria, habilidades que se acumulan y flujos de trabajo que pueden correr de forma persistente. Su propuesta pone mucho énfasis en que el agente “crece” con el usuario y recuerda cómo resolvió problemas anteriores.

Eso no significa que uno reemplace al otro. De hecho, ambos pueden convivir: una persona puede preferir OpenClaw como puerta de entrada desde sus chats y Hermes como entorno especializado para ciertos procesos. La elección depende menos de cuál tiene la lista más larga de funciones y más de dónde quiere trabajar el usuario.

La pregunta práctica es sencilla: ¿se necesita una central que conecte conversaciones, dispositivos y agentes, o un compañero de trabajo centrado en terminal, escritorio, memoria y habilidades? OpenClaw destaca por su arquitectura de Gateway; Hermes, por su idea de un agente personal que acumula contexto y capacidades.

La competencia entre ambos muestra hacia dónde está evolucionando la IA. El modelo sigue siendo importante, pero cada vez pesa más la capa que lo rodea: qué puede ver, qué herramientas puede usar, qué recuerda, dónde se ejecuta y quién puede detenerlo. El futuro de los asistentes no se decidirá solo por quién redacta mejor, sino por quién logra actuar con utilidad sin volver opaca la responsabilidad.

Imagen: Imagen generada con IA

Óscar Fabián · Malpensador